¿Pueden existir las epidemias morales?, esto es que una sociedad durante un periodo de tiempo acepte una aberración moral como buena y hasta deseable.

Solemos decir o pensar: puedo hacer lo que quiera, siempre que no afecte a los demás. ¿Por qué entonces nos pasamos la vida juzgando las acciones de los otros y las propias como buenas y malas, nos afecte o no? La razón es que, hay que afirmar que: si hay cosas buenas y malas, o que así nos lo parece. Estas acciones buenas o malas que primer término las juzgo para mi y seguidamente para los otros o a los que considero en la otreidad, según mi propia empatía. Parece que me afecta o me siento afectado por la conducta del otro aun cuando este sea lejano, cuanto mas me afecta si este otro va siendo más próximo a mi hasta llegar a uno mismo. Y es la moral o también llamada ética, la ciencia que se encarga de estos asuntos.
La ética no es una ciencia nueva ya los antiguos griegos hablaban de ello, el propio Aristóteles hace dos tratados de estos temas y de ninguna otra materia tiene dos libros. Su antecesor y maestro Platón se cuestiona los temas morales una y otra vez en sus diálogos atribuyendo muchos conceptos a su maestro Sócrates. Muchos de los grandes sistemas filosóficos tienen sus propios tratados de moral en donde dan su punto de vista y su teoría acerca de estos temas. Todas las religiones tienen una moral y exigen a sus correligionarios apegarse a esta, que para ellos es la que los acerca al bien supremo. Hoy en día la filosofía sigue proponiendo sistemas éticos, y el debate continúa, parece ser, de forma interminable. Pero el problema moral no se reduce solamente al plano intelectual en donde se da explicación aquello que se considera bueno, y porqué, y lo que no es conveniente y así mismo su porqué. El problema moral no se queda en el plano intelectual únicamente, se juega en el día a día, cada cosa que hacemos de aquello que se le suele llamar: los actos humanos, porque son conscientes e Implican volición, una aceptación voluntaria de aquello que hemos realizado o que vamos a realizar y esto para nosotros y para lo que hacen los demás.
Continuamente durante el día tomamos decisiones de carácter moral y nuestros criterios suelen obedecer a nuestros criterios y creencias. Así si yo actúo de acuerdo a lo que creo es bueno probablemente me sienta bien, lo mismo pienso de los actos del otro, si el actúa en contra de lo que yo creo está bien; juzgo está cometiendo un acto inmoral y me siento mal respecto de esa persona y de su actuar.
Es difícil determinar para cada sociedad en que lugar o en qué momento fueron aceptando estos criterios de vida social, que como ya dijimos los aceptados para nosotros y los demandamos de los demás. Durante la historia de la humanidad estos criterios han venido evolucionando de una manera continua, algunos surgen en una época y luego desaparecen en otra pudiendo volver aparecer en otro grupo social de otra época. En otros criterios la humanidad, avanzado con paso seguro y firme: En la época de los griegos y los romanos la esclavitud era aceptada cómo algo normal, propio, nadie consideraba que era malo tener un esclavo o los que pudiera comprar. Hoy en día casi ninguna sociedad acepta la esclavitud como se conoció en aquellas épocas, a los ojos de un nombre de nuestra época, lo vemos como una barbaridad, nos parece absolutamente inaceptable pero no lo fue así siempre en las sociedades occidentales. Las luchas de gladiadores o muerte en el circo romano eran un espectáculo laudable, los aztecas precolombinos consideraban los sacrificios humanos como algo divino y hoy sólo imaginarnos alguien abriéndole el pecho a otro ser humano para sacarle el corazón latiendo y ofrecerlo al dios Huitzilopochtli, nos horroriza y a cualquier civilización que hoy en día haga esto la consideramos bárbara como consideramos aquellas costumbres de nuestros antepasados. Pero no vayamos muy atrás durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes de la Alemania Nazi, mataron a miles de polacos y judíos en un genocidio de proporciones sin precedente, lo peor es que esto se hizo con el consenso de un gran grupo social que se consideró una raza superior y sólo por esto se llevó acabo este holocausto, si la sociedad aquella no lo hubiera aceptado el partido nazi nunca hubiera llegado al poder y de hacerlo no le habrían permitido hacer lo que hizo. Estos ejemplos el de la esclavitud, el circo romano, los sacrificios humanos, el holocausto y otros fueron en su momento moralmente aceptados. Hoy en retrospectiva y fuera de contexto los juzgamos como inaceptables. Todos estos actos en su momento no tomaron en cuenta la dignidad de la persona humana, por eso es por lo que se siguieron haciendo durante mucho tiempo. El concepto de persona humana aparece en la filosofía con Boecio 500 años D.C. Sin embargo, la esclavitud sigue siendo una realidad y en una de las civilizaciones más grandes de nuestro tiempo, sin ir más lejos, Estados Unidos de América aceptaron legalmente la esclavitud hasta su abolición por Abraham Lincoln a mediados del siglo XIX. Los conceptos morales nos suelen ir de la mano de las prácticas morales como podemos ver en este ejemplo de la esclavitud.
Generalmente los grupos sociales vivimos alrededor de un conjunto de normas y criterios morales más o menos generalizados, y es quizás por eso que podemos vivir de una manera armónica, de otro modo viviríamos en una disputa generalizada y el convivir sería prácticamente imposible, es gracias a este conjunto de criterios morales de una sociedad que se da la vida en común. Casi todas las sociedades consideran que el matar es malo Y gracias a eso los miembros de esa sociedad respeta la vida del otro. En general consideramos una serie de normas de tráfico gracias a las cuales podemos desplazarnos con cierto orden. Vemos en estos dos ejemplos tan separados un conjuntos de reglas de la convivencia que van desde el respeto de la vida hasta el cómo conducirnos por las calles de nuestras poblaciones. La ética inicia el acto personal de cada uno, pero no se agota ahí tiene una incidencia en lo social y por ende los grupos de personas que vivimos dentro de un grupo podemos convivir en paz gracias a este conjunto de normas generalmente aceptadas.
El acto de la esclavitud fue una patología moral, una enfermedad ética de proporciones generales por lo que la podríamos llamarla epidemia ética. Debiéramos preguntarnos si hoy en día no nos damos cuenta y vivimos de alguna u otra forma una epidemia ética en nuestra sociedad. Un mal de carácter moral generalmente aceptado que futuras generaciones considerarán que fueron una barbarie. Lo que pasó en otras sociedades puede ser una gran enseñanza hoy para nosotros y hacernos voltear los ojos hacia nosotros mismos para examinar detalladamente qué es aquello que no nos beneficia, como persona y cómo sociedad. Hoy en día vivimos todavía algunas barbaridades éticas que todos las aceptamos como buenas y no reparamos a ver si es bueno o malo.
No por que muchas personas hagan algo malo se vuelve bueno, ni, aunque unos pocos hagan algo mal, pero la sociedad lo acepte se vuelve bueno. La realidad es que solemos pensar así, se da un sentimiento de aceptación colectiva de ciertos asuntos que son malos para el hombre. Hay muchas teorías éticas, pero no vamos ha hacer aquí un tratado de ellas. Queremos enfatizar como hay epidemias morales y cuales vemos hoy en nuestro entorno.
Hoy vivimos otro gran ejemplo: el de la contaminación del planeta y el calentamiento global. Desde la revolución industrial se inicio este proceso, pero la inconciencia colectiva y particular de ello nos llevo a aceptarlo, no es sino hasta hace algunas décadas que científicos nos hicieron conciencia de ello y empezó un pequeño grupo primero ha hacernos consientes de la gravedad del tema, hoy en día todavía los grandes intereses económicos lo tratan de acallar, pero el deshecho indiscriminado de plástico contamina los mares y mata especies enteras rompiendo el equilibrio ecológico. El exceso de contaminantes a la atmosfera y la quema de energías sucias aumentan la temperatura del planeta con consecuencias irreversibles, pero las grandes petroleras se ven afectadas e intentan minimizan el problema, cuando deberíamos estarnos moviendo a energías limpias. De esto hace 50 años no éramos consientes como sociedad y lo aceptábamos como bueno y plausible.
Vivimos una época de muchos cambios y todavía no somos consientes de sus alcances, pero esa misma vorágine tecnológica que nos aborda nos hace creer que todo es nuevo y esta cambiando, sin embargo, hay cosa que no han cambiado por más que corra la tecnología y nos permita cosas impensables habrá cosas que no cambian. Hoy podemos contestar una llamada en un teléfono de pulsera, llamar de Sídney a París y tratar un asunto solo marcando el celular, el Facebook, el Twitter, el WhatsApp, es tan rápido solo es el principio de los cambios que estamos viviendo. Ya empiezan los vehículos auto manejables, los transportes aéreos urbanos, los juegos de realidades virtuales de alto nivel, nuevos materiales más resistentes y livianos, ropa inteligente, lentes oculares biónicos, robots personales, nuevos tratamientos médicos para enfermedades antes incurables y muchas otras cosas como esas. Y todo este cambio nos cambia o el concepto de persona de Boecio, sigue siendo valido[1]: Persona es una substancia individual de naturaleza racional. Parece que el concepto de persona sigue siendo vigente hoy al igual que todos los fundamentos íntimos que me definen como ser humano. En lo individual y en lo político, el lo individual por que sigo siendo un ser frágil, con más escudos tecnológicos, pero indigente al fin. En lo colectivo por que vivo en unas polis más o menos amplia, o mas amplia que antes, ya que mis círculos sociales han perdido idioma y desde luego fronteras. Se hace urgente hoy más que nunca replantear las bases éticas por que ante tantos cambios y culturas corremos varios riesgos: perder nuestra propia identidad y no saber quienes somos, desconocer nuestras costumbres morales de convivencia y cometer errores básicos en nuestra sociedad físicamente más cercana, desconocer nuestra propia intimidad y dejar de ser lo que somos o debemos ser, pensar que la ética es cambiante asi si como lo es la tecnología, en fin pensar que todo cambia y nada es estable.
Nunca ir contra la tecnología más si esta es buena y me beneficia, me facilita la vida diaria y me libera tiempo para pensar, para dialogar, para convivir, para actividades lúdicas, para orar. Sin exagerar, no tomarla toda por qué no toda es para mí: nadie toma conscientemente una medicina que no necesita.
Las epidemias morales no van a desaparecer solo van a estar veladas como lo estuvieron en su momento otras en la humanidad, quizás se acabe la poligamia que aun es generalmente aceptada en algunos países. Per surgirán nuevas epidemias morales y seremos poco sensibles a ellas o resurgirán antiguas que nos parecerán buenas en lo general. Esto muchas veces por un sensibilísimo producto de ver todo poco estable y pensar que es bueno por que simplemente resurge, otras veces aceptaremos fenómenos como normales por la cercanía afectiva hacia nosotros de la persona que lo sufre apoyado por una sociedad con una moral ecléctica que hoy toma de cualquier parte del mundo lo que le conviene y se lo apropia a conveniencia gracias a las redes sociales. Veo un programa de TV americano donde las relaciones sociales abiertas son lo de hoy y de tanto verlo lo compro como bueno o como me pasa lo acepto y lo justifico según me conviene. Por que entonces no aceptar la denigración de la mujer y su libertad en algunos países del medio oriente.
La tesis es esta: como dice Boecio el hombre es: substancia individual de naturaleza racional y esto no ha cambiado aun cuando los cambios tecnológicos son meteóricos y lo que hoy se hacia así mañana se hará con otra herramienta.
Dice Boecio. Sustancia: esto significa que es en si mismo, que no es un accidente, Es en sí misma por oposición a lo que es en otro, no es una camisa que me quito y me pongo, soy lo que soy y no otra cosa sostenida en otra. La tecnología siempre esta sostenida en algo es accidental, requiere alguien atrás que la programe, pide ser usada, manipulada, el hombre no es por si mismo lo que es: una sustancia, su ser es autosustentable. También implica que lo que ella es emana de ella misma por el hecho de ser substancian, esto es que soy lo que soy y no me puedo inventarme de otra forma o interpretarme de otra forma ya que mi yo esta inscrito en mi intimidad entitativa, en lo más profundo e inmutable de mi ser y lo baña a todo el. Tengo pies por que tengo la potencia de caminar y no camino por que tenga pies, primero esta en mi el caminar erguido, el homo erectus camino en dos pies, sus antepasados tenían pies, pero no caminaban erectos, por que pensó que podía caminar erecto, desarrollo sus extremidades inferiores en vez de que por que tenía fuerza en las piernas camino erecto. Esto también me hace indivisible e inmutable soy yo por más que pretenda ser otro, puedo jugar a ser bombero, o soldado, pero soy yo siempre yo y no el otro, aunque ejerza de bombero o de soldado.
Individual: Para distinguirla específicamente de cualquier otro individuo del género al que pertenece. Cada hombre es diferente a su congénere, no soy el otro por mucho que lo aprecie al otro o a la otra o por que seamos gemelos unvitelinos. Yo no soy mi esposa si formamos un matrimonio, pero yo soy yo y ella es ella. Cada quien es una persona con un valor individual único. No vale más ninguna persona más que la otra, sea esta presidente, o millonario, o indigente: valgo lo mismo que cualquiera, es más la persona todas son invaluables y a la vez inconfundibles, incomparables. Es esta, la de persona, la fuente primera de su dignidad. Todos los hombres compartimos el género de la raza humana, pero cada individuo es distinto e inconfundible de sus congéneres.

De naturaleza racional: Haciendo primero hincapié en la racionalidad le hace diferente al resto de los géneros de seres de la naturaleza que puede pensar por si mismo, a diferencia del caballo, el perro o el gato por muy humanos que a veces parezcan estos últimos brutos. El hombre cuenta con inteligencia y voluntad y puede pensar extrayendo la materia de las cosas, en solo su escancia al pensarlas, te digo que estoy frente a un ordenador sentado en una silla y no necesito mandarte una foto de la silla ni del ordenador para que lo conceptualices y lo traigas a tu mente y me entiendas que estoy haciendo ahora. Te lo digo con ideas inmateriales, solo la materia se corrompe luego hay algo en mi incorruptible, luego inmortal o perene, lo que le da una inmensa potencialidad al hombre y una dignidad aun mayor. Pero aun hay más, por ser racional soy libre de mis actos y responsable de ellos. No estoy sujeto a un fin particular y tengo que elegir yo mismo en cada acto que realizo mi felicidad, el como alcanzar mi fin último. No olvidemos que libertad implica responsabilidad, y esto implica el bien propio y el de mis polis, primero la más cercana y luego el de mis siguientes círculos de influencia. La responsabilidad hacia mi mismo no es menor y sobre todo en lo más intimo de mi ser, no puedo pretender ser otro o el otro, tengo la obligación de ser mejor siendo yo. Para eso tengo el tener, con el puedo hacer y con esto me adviene más ser y así más capacidad de ser y tener y hacer a su vez. Esta es la espiral de la vida y el ser mejor es el fin mejor. No puedo renunciar a lo que soy a capricho, tengo la responsabilidad de ser yo de acuerdo a mi substancia, no se vale estar experimentando ser otra sustancia o que estén experimentando con mi sustancia la sociedad bajo un subjetivo moral generalizado y epidémico. La libertad implica responsabilidad hacía mi y los que me rodean en la medida que son mas o menos íntimos.
Naturaleza: hicimos hincapié en la racionalidad vayamos ahora a la naturaleza que tiene también importantes implicaciones. Dice Aristóteles en la Física: La naturaleza es un principio y causa de movimiento o del reposo en la cosa a la que pertenece primariamente y por si misma, no por accidente.[2] Lo natural tiende a por si mismo a lo que es, ya sea el moverse hacia algo o no, primariamente en el ser. Lo natural tiende a desarrollarse esencialmente de origen natural, la palabra le agrega a el termino esencial la fuerza de ser de origen no artificioso, le da un agente o principio de movimiento natural que no puede ser de otra manera, que será producido por la esencia naturaleza de la misma cosa. Así la naturaleza nos pide no contravenirla a costa de grandes consecuencias, por eso la contaminación que es antinatural nos castiga severamente cuando la producimos pues estamos contraviniendo la naturaleza del aire que respiramos. O cuando disponemos mal del plástico y rompemos el equilibrio de del ciclo animal.
Nos encontraos entonces frente dos cosas completamente distintas: la velocidad de la tecnología y todos sus artificios que buscan mejorarnos la vida. Y lo que es natural e inmutable y no podemos darle a la ética un sentido mecanicista o sensista, por que la naturaleza es implacable si la contravenimos, nos acaba pasando la factura. La ciencia y la tecnología están al servicio del hombre y no viceversa y llevan ritmos diferentes y si nos equivocamos podemos equivocarnos gravemente y generar graves epidemias morales donde todos nos la creamos que estamos haciendo bien las cosas y realmente vayamos ciegos al precipicio moral primero y natural indefectiblemente. La moral debe considerar los principios naturales de las cosas y no inventárselos de espaldas a esta. Por que se producen epidemias morales.
EL HECHO MALO ACEPTADO COLECTIVAMENTE ES LA CAUSA DE LA EPIDEMIA MORAL

En moral hay una formula para juzgar un evento humano, generalmente aceptado por las ley: objeto, fin y circunstancias:
El objeto es el hecho moral en si mismo: por ejemplo, alguien le rompe una pierna a otro por una patada. El hecho de romperle la pierna a otro y esta mal sea como sea y donde sea. Y aceptarlo es una epidemia moral.
El fin: era una barrida en un partido de futbol y no hubo intención, el fin no es malo, pero la pierna sigue rota. El fin era vengarse de una jugada anterior, el fin es malo. Solo lo sabe a ciencia cierta el que dio la patada.
La circunstancia: se trata de un partido de futbol y hay riesgos admitidos por las partes de salir con una pierna rota, es un atenuante. Diferente si se da en una pelea callejera, esto es un agravante.
Hay objetos en si mismos malos y es ahí donde radica principalmente la patología moral, en considerar esos hechos como buenos. El fin por el cual una persona actúa de tal o cual forma es de el y solo de el y por ultimo las circunstancias agravan el caso o lo atenúan respecto al fin, el objeto es inalterable. Un soldado alemán durante la segunda guerra mundial capturo polacos y judíos que acabaron en el holocausto: el hecho de la muerte masiva de esas personas esta ahí es inmutable. Lo hizo por xenofobia o por obedecer ordenes o por miedo a las consecuencias de desobedecer: es el fin que persiguió al capturar a esas personas que murieron en las condiciones más indignas, imaginables, lo cual lo hace moralmente más culpable a esa persona o menos pero solo el sabe el fin que perseguía. Por último, sabía o no donde acabarían los civiles capturados serías un atenuante o un agravante, pero no altera el hecho moral las circunstancia de conocer esto o no. La epidemia ética de la Alemania Nazi de pensar que eran razas inferiores, atento claramente contra la dignidad de la persona humana de las formas mas bestiales posibles.
EPIDEMIAS MORALES ACTUALES
Veamos algunas de las más comunes de nuestra época:
Ecológica:
Desde luego ya hemos hablado de la que causamos en los fenómenos naturales por la falta de cuidado en el uso de la tecnología y la descuidad industrialización que se ha dado en los dos últimos siglos con ya graves consecuencias. Lo primero que debemos hacer es admitir que esta mal y debe corregirse, deteniendo el deterioro y tratar de ayudar a la madre naturaleza a recuperarse. Esto implica desde luego atentar contra muchos intereses de grandes compañías que explotan combustibles fósiles en vez de apostar por energías limpias como: la solar, la hidráulica, la eólica, la geológica y otras que nos brinda la naturaleza sin lastimarla. Por otro lado, seguir creando conciencia en la población sobre un nuevo modo de disponer de los deshechos, el consumo de energías limpias y otras acciones necesarias. Debemos presionar a los gobiernos para que cada vez se actué mas en este sentido y no revirando sobre las energías contaminantes que a la larga son más caras. Leyes de protección sobre áreas protegidas y especies animales en general y otras cosas como estas.

Lo primero esta en admitir esto como una patología moral y hacer conciencia de la epidemia ética de otro modo todo será inútil.
Sexismo descontrolado. Aquí encontramos tres temas relevantes que van con la naturaleza del hombre: Primero desconocer la exclusividad de la pareja y reconocer que cualquier relación de algún miembro de la pareja con un otro ajeno es inmoral ya que el hombre este hecho para tener una relación de pareja intima y exclusiva. Cierto que la tecnología hoy nos provee de muchos anticonceptivos para evitar las concepciones no deseadas, pero originalmente, naturalmente la pareja esta orientada a vivir en una sociedad básica y cuidar de la prole que de ella provenga. Cuantas aberraciones humanas surgen de matrimonios rotos o de engaños consentidos: la prole se desorienta, pierde primero el sentido de seguridad básico que debe proveer la familia primero desde el punto de vista afectivo y luego físico. Luego del sentido de autoridad que esta brinda, donde se crean las bases de la ciudadanía. Los más fuertes logran superarlas, pero por más artificios que se busquen siempre dejara huella. Si esta es muy grande creara monstruosidades de alto impacto violento. No vamos a juzgara a nadie en particular y mal haríamos, pero el acto, no a la persona, debe ser reprobados. Por miedo a no herir susceptibilidades nos callamos y lo aceptamos creando una epidemia moral respecto al concepto base de familia. Repito juzgar el hecho nunca a las personas pues solo ellas saben sus razones y no podemos intervenir en la intimidad de nadie. Tampoco las circunstancias. Pero tampoco aprobar el hecho como bueno es una epidemia ética.
Jugos sexuales o desenfado sexual:
Objetualizar el sexo es muy riesgoso naturalmente hablando. El sexo es para la procreación y esta ahí con un gran apetito con un sentido de mantener al hombre en el mundo. Como lo están el miedo al peligro para proteger individuo de los peligros y el hambre o apetito de comer para mantenerlo en el sustento. Son las tendencias que la naturaleza más básicamente nos ha dejado y que más fuertemente nos hacen atraernos o rechazarnos. Sin ellas no subsistiríamos ni como individuos ni como especie ya habríamos desaparecido de la faz de la tierra desde el homo sapiens o el homo erecto. Pero el apetito sexual no es para abusar de el como tampoco del apetito de comer, así como caemos en gordura y las consecuencias de esta, sucede algo análogo con el apetito sexual. Si abusamos acabaremos en el donjuanismo, en el desinterés, o en el abuso y búsqueda desenfrenada de nuevas e insaciables sensaciones. Lo peor perderá el sentido primigenio que es la procreación. Y ordenado dentro de la exclusividad de la pareja comprometida es muy fructífero pues puede curar muchos sinsabores y compensar malos momentos. Aceptarlo como bueno en si mismo como lo hace la sociedad actual es una patología que están empezando a padecer los pueblos más desarrollados; se están volviendo estériles, su tasa de crecimiento va en descenso, las razas tienden a desaparecer. Al fin del Impero Romano había todo menos romanos originales, las familias patricias fundacionales se fueron extinguiendo, algo similar le paso a los plebeyos también. La solución es aceptémoslo esta mal en lo general, no juzguemos en lo particular.
Homosexualismo:
Aquí el problema no es muy diferente el hombre y la mujer vienen sexuados por naturaleza contravenirlo es inconveniente. El homosexualismo suele tener tres causas a saber: Familias con problemas de disfuncionalidad que dejan marcados a algunos individuos inhabilitándolos a las relaciones naturalmente recibidas, las familias disfuncionales de las que ya hablamos son causas comunes de este fenómeno. Otro el abuso sexual que conlleva a la búsqueda desenfrenada de nuevas sensaciones de la que también ya hablamos. Terceo menos común una falla de la naturaleza, si la naturaleza o se descompone o la descomponemos, pero también produce fenómenos, digo fenómeno no peyorativamente sino como algo fuera de lo natural. Esta ultima causa se puede hoy en día atender en algunos casos con medicación, sin embargo, es importante recalcar que hay ADN masculino y femenino, pero no existe un ADN gay, son afectaciones menores de la naturaleza no locuras de esta. Volvemos al mismo tema que condujo a ello es asunto de quien lo padece, es un padecimiento una patología. Hay causas atenuantes o no, seguramente si. El problema radica en que es una patología moral aceptarlo, y hoy una epidemia ética. Que suceda esta mal, que se acepte peor. No juzguemos a la persona, no confundamos el hecho con la persona que lo padece. Nuestra sociedad parece aceptar el hecho de la homosexualidad como natural, ahí radica el problema. Antes tenían vergüenza de serlo hoy no, la sociedad se ha vuelto permisiva y les concede derechos absurdos como la adopción, no acabará el adoptado en sufriendo pedestraia, lo acabaran educando homosexual. La homosexualidad no es una preferencia es una aberración. Aceptarla por la sociedad una epidemia ética más.

Aborto:

El aborto es un homicidio de un ser vivo en el vientre de una mujer. Si la sociedad acepta las dos dignidades ahí implícitas el problema en teoría es claro: La mujer embarazada tiene una dignidad por ende un valor propio e insoslayable e inalienable. El hijo no nato aun que aun no se exprese públicamente también tiene una dignidad propia y así mismo insoslayable e inalienable. Son dos personas distintas una no es apéndice de la otra o tumor que se pueda extirpar, el hijo nonato ya tiene una dignidad propia, no en potencia o que llegara a ser a los 9 meses del alumbramiento, o a los 8 o 7 si se adelanta el parto y le pueda ver la cara y lo oiga llorar. Hay una epidemia moral ver al hijo no nato indeseado o inesperado como un apéndice del cual puedo disponer como madre blandiendo los derechos de la mujer y soslayando la de todos los niños que mueren nonatos sin poder blandir su bandera. Es una brutalidad basada en la ley del más fuerte sobre el débil que no puede expresar su dignidad y defender su vida. La madre podrá tener razones muy validas para no haber deseado embarazarse, pero ninguna para disponer de la vida de otro ser por el hecho natural de ser su portadora. Hay quien dice es que fuí producto de una violación, hay otros caminos, darlo en adopción. Otras u otras parejas, por que la procreación es un acto de dos, solo por que no lo quieren recurren al aborto y lo hacen apoyados en una epidemia moral legalmente aceptada. Muchos países ya aceptan en sus leyes el aborto, como en la Alemania Nazi el genocidio, sin darse cuenta de que es una muerte silenciosa y cruel como la de los judíos en las cámaras de exterminio. Cuanta razón tiene Platón al hablarnos del sentido didáctico de la ley, en el libro que lleva este nombre.
[1] Rationalis naturae individua substantia («substancia individual de naturaleza racional»)
[2] Aristóteles. Física. Trad. De Echendía Guillermo R. Planeta De Agostini. Editorial Gredos, S.A. Biblioteca Clásica Gredos. (1995). 192b20 Porque la naturaleza es un principio y causa del movimiento o del reposo en la cosa a la que pertenece primariamente y por sí misma, no por accidente.
Digo «no por accidente» porque alguno, siendo médico, po-25 dría curarse así mismo; pero no posee el arte de la medicina por curarse a sí mismo, sino que en este caso son por accidente un mismo hombre el que cura y el que es curado, y por eso en otras ocasiones pueden ser distintos. Ocurre lo mismo con cada una de las otras cosas producidas accidentalmente: ninguna tiene en sí el principio de su producción, sino que unas lo tienen fuera, en otras cosas, como la casa y 30 cada uno de los demás productos manuales, y otras lo tienen en sí mismas, pero no por sí mismas, como son todas las que pueden llegar a ser accidentalmente causa para sí mismas.
Naturaleza es, pues, lo que se ha dicho. Y las cosas que tienen tal principio se dice que «tienen naturaleza». Cada una de estas cosas es una substancia, pues es un substrato y la naturaleza está siempre en un substrato. Y se dice que son «conforme a naturaleza» todas esas cosas y cuanto les 35 pertenece por sí mismas, como al fuego el desplazarse hacia arriba; pues este desplazamiento no es «naturaleza», ni «tiene naturaleza», pero es «por naturaleza» y «conforme a 193a naturaleza».